Crónica de una caminata solitaria

Eucalipto (aroma de niñez y de estufa), los rayos de Sol que te pican en la piel, los ruidos de los autos, la gente que se mueve (se duplica y triplica y se vuelve a hacer una). No sé dónde estoy, creo que no es el camino de siempre. Zapatos, ropa, vidrieras y plata. Me voy para no volver más (no necesito eso, necesito mirar a mi derecha y ver a alguien)

La falta de alimento, el sueño y el drama. Pero todo sirve para pensar...

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